lunes, 19 de mayo de 2014

Vender libros




Datus C. Smith finalmente toca el tema de uno de los elementos dentro del proceso editorial más importantes, sin decir que el que resume finalmente todo el trabajo: la venta del libro.  El departamento de ventas es el encargado de realizar esta tarea tan compleja pero que a la vez da los resultados, ya sean buenos o malos, de todo lo hecho anteriormente.

El departamento de ventas realiza una de las actividades claves para que la editorial pueda obtener ganancias y de esta manera seguir con su labor de publicación de libros. Para vender los libros se puntualizan cinco maneras diferentes para que la tarea se logre de manera eficaz.

La primera se refiere a los clientes individuales en donde una persona común y corriente busca un libro de manera directa a través de las distintas librerías que existen. También pueden adquirirlos por correo, aunque en México no es muy común, a través de sistemas de distribución masiva o suscripciones.

También existen los representantes directos de la editorial que acuden a distintos lugares a ofrecer sus libros. Su papel es fundamental para las editoriales ya que no sólo se encargan de la promoción de las obras, sino de vender, presencialmente, algunos libros y paquetes a los diversos niños, profesores y personas que pudieran estar interesados.

Otra forma de vender los libros es por menudeo y por mayoreo. La venta por menudeo consta de  individuos interesados en adquirir un alto número de obras, pero de diferentes autores y temáticas. Aquí es donde entran las grandes empresas intermediaras que consiguen miles de libros para después revenderlos al público general. Los mayoristas son los intermediarios entre las editoriales y los vendedores al menudeo.

Existen diferencias en cuanto a las formas de venta de los libros dentro de cada país. Éstas son de carácter económico, social, lingüístico e incluso político. La traducción de los libros es un aspecto de importancia ya que los libros no se traducen a todas las lenguas, ¿a cuáles sí y a cuáles no?

También la censura es un aspecto que se ve alterado por el contexto social y político de cada país y que las empresas editoriales deben comprender para no ser vulnerables a demandas o a problemas legales posteriores.

Todos estos elementos anteriormente mencionados son los que no permiten que todos los libros se comercialicen de manera global como lo pretende el sistema capitalista en donde estamos inmersos actualmente.

El negocio de la exportación de libros se ve alterado por los permisos de importación, el costo de envío, la aplicación de seguros y el costo por venta al extranjero son algunas de las tantas complejidades de vender un libro en el extranjero. Todos estos elementos lo hacen un negocio complejo pero que al mismo tiempo deja grandes ganancias.

Existen, por lo tanto, tres pasos dentro del proceso de la venta del libro. En primer lugar está la promoción de la obra. Es en este momento en el que se considera al libro como un objeto mercantil al cual hay que publicitar a través de las distintas técnicas y procesos de distribución que están estudiados dentro de la publicidad y la comunicación visual.

En segundo lugar la obtención de pedidos donde a partir de estos se distribuye a distintos lugares para su eficaz venta. Pueden ser también ferias del libro y otros lugares para su promoción.

Por último, la preparación y entrega de los pedidos, la cual corresponde a los tratados y contratos de la editorial con las empresas encargadas de la paquetería y transporte de productos que está vinculado con los procesos legales de su distribución. La devolución es un aspecto que modifica también los procesos de venta de los libros, principalmente para menudeos y mayoritarios que no alcanzan a vender sus compras.





Bibliografía:
Datus C. Smith: “8. La venta de libros”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991 

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