lunes, 19 de mayo de 2014

Morfología del libro


Roberto Zavala Ruiz en el texto El libro por dentro y por fuera explica la morfología del libro, es decir, la cubierta, primera de forros, segunda de forros, la portada, el texto, y otros elementos que componen a la publicación.

El autor del texto aclara: “las parte pueden cambiar de una obra a otra o variar ligeramente en algunas editoriales. Pero, en todo caso, se hablará aquí de un libro modelo”. Es decir, a pesar de que cada editorial publica libros con características específicas y propias de su empresa, siempre existirá un libro integrado con las partes tradicionales de cualquier obra.

El primer elemento constitutivo de su morfología es la cubierta o primera de forros, que puede estar hecha de cartulina, cartón o piel, dependiendo de cada edición. En la primera de forros, como es conocida en el círculo de las empresas editoriales, se ubican el nombre de la obra, su subtítulo, el autor o autores,  número del volumen y el nombre de la editorial.

En la segunda de forros o reiteración de portada que por lo general está en blanco y en la que algunas editoriales anuncian otras obras del mismo autor o títulos de colección, puede ser también la solapa con información del autor como su biografía. Las siguientes dos páginas son también conocidas como páginas falsas. Éstas también van en blanco.

En la tercera hoja se encuentra el primer texto de la obra; la falsa portada, anteportada o portadilla, donde generalmente se coloca nuevamente el nombre del libro. En la página cuatro se encuentra la contraportada o frente portadilla, cuyo contenido se limita al nombre del traductor, del ilustrador e incluso, el nombre de la colección.

La portada como tal, según el modelo realizado por Zavala Ruiz, se encuentra varias páginas después. El diseñador repite los datos que ya están ubicados en la primera de forros, con los agregados del lugar de impresión, número de edición, año de publicación y logotipo de la editorial.

La página legal es la sexta página la cual incluye todos los pormenores legales de la obra y su producción: como el propietario de los derechos de autor, fecha de publicación, nombre y domicilio de la editorial, números de ISBN y otros elementos que son necesarios para la distribución y colocación del libro. La hoja siete es la llamada de dedicatoria o epígrafe. Una página ocupada por los autores, ya  que es ahí donde se colocan las dedicatorias particulares.

El índice de contenido o índice general incluye el listado de las partes, capítulos y demás partes  del libro. E inmediatamente después del índice, se ubica el texto o cuerpo de la obra. En algunas ocasiones el índice se puede encontrar al final del libro, con esto se reitera que depende de la editorial.

En el cuerpo de la obra generalmente se comienza el texto en una página a la derecha, es decir, la impar. Esto ya que se ha estudiado que una persona dirige su atención al lado derecho. Es importante mencionar que esto es contrario en oriente en donde, según un libro que nos mostró un compañero de intercambio proveniente de Japón, el cuerpo del libro comienza en una hoja a la izquierda.

Otros aspectos que se mencionan en el texto es la bibliografía, el glosario, los índices analíticos, que llevan las materias, nombres, lugares, obras, etc., índices de láminas  con las ilustraciones, gráficas, cuadros, etc. y el colofón, la cual es una repetición de los detalles legales de la obra, pero concentrado en el aspecto de su impresión.

Al finalizar el libro, podemos ubicar la tercera de forros o contraportada, consecutiva a la página final. Una parte, al igual que la segunda de forros, usualmente presentada en blanco. Al cerrar el libro se percibe de nuevo el forro exterior de la obra, pero en esta ocasión se trata de la cuarta de forros o contrapartida. En esta sección generalmente otro autor o una persona especializada en el tema da una breve sinopsis del libro para que un posible lector se anime a adquirirlo.

Las medidas del libro son otro elemento dentro de su morfología, éstas varían de editorial en editorial y también entre distintos países. Las medidas actuales que se utilizan en México son de 57x84, de 70x95 y 87x114. Si el libro es más ancho que alto, se le denomina “apaisado”, en cambio, si es a la inversa, será entonces considerado “oblongo” o “prolongado”.  

El grosor y textura del libro son otros elementos fundamentales para la edición literaria. Estos elementos marcarán la calidad física de la obra y la inversión a realizarse. Los tipos de papel más usados en las impresiones son: alisados, satinados y estucados, divididos todos en dos grupos: naturales, sin recubrimiento, y los size press, pigmentados, superficiales y por lo tanto más elegantes. 

El tipo de papel que se utiliza depende de la naturaleza del libro publicado. Si la temática es de carácter gráfico, entonces se hará uso de papeles satinados o cuché. Si es un libro textual se utilizarán las hojas bond ahuesadas, es decir, las que se ocupan normalmente.

Bibliografía: 

Roberto Zavala Ruíz: “El libro por dentro y por fuera”, en: El libro y sus orillas, UNAM, México, 2003, p. 21-33, 51-62. 

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