lunes, 19 de mayo de 2014

El corrector de manuscrito, personaje esencial


Es necesario dentro de una editorial que se realicen procedimientos de revisión dentro de la recopilación de un material que está próximo a publicarse. La publicación de un libro no consta únicamente en conseguir que el autor firme la liberación de sus derechos, es necesario que el texto se exponga a gran cantidad de revisiones con el objetivo de que, al ser publicado el libro, no se le encuentre ninguno de los errores que posteriormente explicaremos.

La persona que se encarga de estas revisiones es el corrector de manuscritos. Como lo dice su nombre, es quien corrige el texto antes de ser publicado. Revisa la obra desde una perspectiva ortográfica, gramática y en calidad de sintaxis.

A pesar de la experiencia que puedan tener los autores de las obras literarias; hablamos de personas de gran renombre como Carlos Monsiváis, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, entre otros, siempre existirán los errores que permanecieron invisibles para sus creadores. Por esto es imprescindible la figura del corrector de manuscritos.

También existen los casos en los que no se trata de una obra literaria original sino de la traducción de un texto en otro idioma. Particularmente la relación entre corrector de manuscritos y el traductor se torna estrecha y totalmente vinculada ya que es necesario para cualquier corrección digna de ser publicada que se encuentre en total concordancia con el texto original.

Datus C. Smith enumera siete cuestiones elementales que todo corrector debe de realizar:

·      Legibilidad del texto: anteriormente se entregaban los manuscritos escritos a mano o máquina por lo que era necesaria una revisión más compleja por tratarse de un texto escrito con esta naturaleza, sin embargo, hoy en día, los manuscritos se entregan a computadora y esto vuelve la tarea un poco más sencilla

·      Unificación de las ideas y frases: selección específica y precisa de los conceptos a desarrollar a lo largo de la obra,  intentando omitir siempre sinónimos que podrían confundir al lector en el proceso de comprensión de la lectura.


·      Uso de una gramática correcta: es esencial conocer las formas correctas de escribir y de redactar ya que no es lo mismo lo uno que lo otro. Para tener este conocimiento es necesario que los correctores de manuscritos conozcan a profundidad sobre la lengua, la gramática y otro tipo de disciplinas que les permitan realizar un trabajo eficaz.

·      Fortalecimiento de la claridad y estilo de la obra: cada texto conlleva el estilo de su autor, es imprescindible para las editoriales que éste sobresalga para que el lector logre diferenciar y reconocerlo entre los demás.
·      Veracidad de la información: un elemento muy importante que quienes estudiamos periodismo conocemos a la perfección, es básico que los datos que se aportan en cualquier texto publicado, ya sea un libro, un reportaje, una nota informativa, o cualquier otro difundido por un medio de comunicación, tenga datos sustentados y comprobados, si esto no ocurriese el libro podría enfrentarse a problemas legales después de su publicación.

·      Propiedad y legalidad de los contenidos citados o consultados: Nos referimos a los permisos, derechos de autor, legislaciones nacionales y políticas editoriales que podrían deslegitimar el material editado y que también llevarían a problemas legales posteriores. Por lo tanto, un corrector de manuscritos debe de tener un amplio conocimiento sobre el marco legal que permea al mundo editorial.

·      Verificación de los detalles de producción: es necesario que se puntualicen los distintos elementos que conformaron el proceso que culmina en la producción del libro, reconocer a quienes participaron en éste y darle crédito a quien lo merece.


En cualquiera de los puntos mencionados anteriormente, la relación entre corrector y autor puede verse compleja ya que algunos autores se sienten agredidos cuando una persona ajena a ellos les dice que su obra tiene errores y que es necesario modificarla. Por esto, el corrector debe de ser elegante, sutil y amable con las correcciones de manuscritos originales.

Ya que se termino con el proceso de corrección de un texto y éste se encuentra en las condiciones perfectas para ser publicado, el texto vuelve a ser enviado al autor para que él apruebe las modificaciones que se realizaron. Después, se vuelve a leer para darle una última confirmación y finalmente se imprime una prueba para realizar una re-visualización.

Finalmente, después de haber realizado gran cantidad de revisiones y que se comprueba que el libro no lleva ningún error que pueda poner en peligro el nombre de la editorial, el libro es publicado para ser distribuido a sus lectores. Incluso después de un trabajo tan complejo, se llegan a encontrar libros y publicaciones con errores de este índole.

Bibliografía: 
Datus C. Smith: “5. Corrección del manuscrito”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991

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