jueves, 27 de febrero de 2014

La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería


Se presentó el pasado 21 de febrero el libro La Ciencia Política en México hoy, ¿qué sabemos?, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, a las doce del día en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

La sala Filomeno Mata fue el lugar donde el coordinador del libro Francisco Reveles Vázquez, profesor e investigador del Centro de Estudios Políticos de la FCPyS con la participación de otros colegas de la misma institución.

Este es uno de los tantos libros con los que la Universidad Nacional Autónoma de México se hace presente junto a la FCPyS, hogar de los científicos sociales dentro de México y alrededor del mundo.

El libro, publicado por la editorial Plaza y Valdés, sintetiza la historia y el desarrollo de la ciencia política en México a través del contexto de América Latina. El año pasado la obra se presentó en el Congreso de la Asociación Latinoamericana de Ciencia Política en Bogotá, Colombia.

La FCPyS presentará en esta edición de la feria cinco libros: El trabajo parlamentario de los partidos políticos en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Jóvenes y apropiación tecnológica. La vida como hipertexto, Industrias culturales en México: reflexiones para actualizar el debate y Oportunidades y restricciones de la política de transparencia en México.

La FILPM cumple 35 años con la labor de juntar y presentar a distintas editoriales en un mismo recinto. Con Morelos como estado invitado, la feria se inauguró el pasado 19 de febrero a las 15 horas y tendrá su clausura el 3 de marzo a las 21 horas.

La feria se ha consolidado como uno de los eventos más importantes dentro de la ciudad de México y en el país entero, incluso internacionalmente. Conjunta editoriales tan importantes como el Fondo de Cultura Económica, Planeta, Océano, Trillas, Santillana, entre otros. 

lunes, 24 de febrero de 2014

El desarrollo editorial, de la idea al libro


Las empresas editoriales requieren de ciertos elementos para que su objetivo se cumpla: traspasar las ideas de un autor a un libro para que los lectores las conozcan. Para que esto se logre hay procesos que se deben realizar y roles que cumplir. Uno de éstos, quizá el más complejo pero a la vez el más importante, es el editor.

Datus Smith Jr. explica en el capítulo “Desarrollo editorial: de la idea al libro” en su texto Guía para la publicación de libros, que el editor es un promotor cultural pero al mismo tiempo un hombre de negocios.

Esto implica ciertos lineamientos que es de relevancia considerar: un editor participa en la labor de cualquier empresa editorial de desarrollar la cultura y educación de cualquier sociedad a través de los libros. Pero, de la misma manera, es el encargado de una empresa; como ya se menciono, cuyo objetivo finalmente es lucrar.

Hay excepciones de empresas editoriales en donde el propósito no es el adquirir ganancias, un ejemplo de esto son las que pertenecen a instituciones gubernamentales o a universidades. Pero finalmente un editor debe tomar en cuenta todos los conceptos que cualquier otro empresario debe considerar: oferta, demanda, necesidades y clientes.

El departamento editorial es el responsable del éxito o fracaso de su empresa. Depende del editor el hecho de que un libro se publique o no. Para esto se debe considerar la temática de los libros; es decir, que coincida con la línea de la editorial, y se debe tomar en cuenta las condiciones del texto según cada empresa.

“El editor que desea dar un buen servicio al público y a la vez aportar ganancias a su empresa sale en busca de manuscritos”[1]

Para que un libro se publique debe pasar por distintos filtros, no necesariamente de calidad. Al final de estos procesos quedan únicamente un tercio de los libros que comenzaron el proceso. Posteriormente se realiza una primera lectura en donde un miembro del consejo editorial lee rápidamente los conceptos generales del texto.

Otro elemento participa en este proceso: el consultor. Éste es un especialista en cierta materia que es tocada por la temática del manuscrito. De la misma forma se deben comparar las características de otros textos.

Todo esto se hace con la finalidad de que se publiquen únicamente los libros cuyo éxito está; en la medida de lo posible, más asegurado. Por la limitada cantidad de presupuesto que se tiene en una empresa editorial sólo se pueden publicar cierta cantidad de libros al año.

De forma puntualizada se presentan los distintos elementos que un editor debe considerar antes de publicar o no un libro:

1.-Conocimiento personal de los libros, la educación y la cultura, en forma global y local
2.-Editores especializados en la empresa y en la temática del libro
3.-Consultores
4.-Departamentos de producción y ventas
5.-Departamentos de finanzas
6.-Estudios de mercadotecnia

Cuando un editor ya tiene prestigio los autores se acercan a él para que publique sus libros. Esto generalmente sucede cuando ciertos libros ya publicados ganan premios literarios por lo que sus editores son reconocidos y solicitados.

Incluso se puede llegar a dar el caso de que los manuscritos se hagan por encargo. Es decir, un editor le pide a ciertos autores que realicen un escrito sobre un tema en particular. El objetivo es publicar libros con una misma línea en cuanto a su contenido.

Hay distintos tipos de libros en cuanto a su publicación, existen las series; los libros de tema general y no uno en específico, los libros de texto y lecturas suplementarias; utilizados en la escuela y en cualquier sector educativo, y los libros de consulta; enciclopedias y diccionarios.

Fuente: Datus Smith Jr, "Guía para la publicación de libros", Universidad de Guadalajara, México, 1991


[1] Smith Jr, Datus, "Guía para la publicación de libros", Universidad de Guadalajara, México, 1991, p. 56

Guía para la publicación de libros


Los libros representan una industria esencial para el desarrollo cultural y educativo de una sociedad. Guía para la publicación de libros de Datus C. Smith Jr. explica las razones por las que las empresas editoriales son de gran importancia y los pasos que se deben seguir o tomar en cuenta para llevar una de manera exitosa.

La publicación de libros representa una llave ya que tiene gran importancia en el desarrollo social, educativo y económico, por consecuencia, en la consolidación nacional. Los libros resultan las mejores herramientas para la educación, por lo tanto, son una inversión para el desarrollo económico.

Los libros deben responde a las necesidades e intereses del lector por lo que, en general, deben provenir del suelo natal. Una industria local es necesaria para el enriquecimiento cultural, garantiza oportunidad de expresión a los pensadores, escritores y artistas nacionales. Incluso aporta para el desarrollo del sentido de la unidad nacional.

Para desarrollar esta industria se requiere tener la información relacionada sobre los costos del papel, la maquinaria y otros materiales necesarios. De la misma forma se deben conocer los permisos de importación si es que éstos no se producen en el país.

Existen diferentes elementos para publicar un libro en el mercado, a continuación se explican:




El autor es el creador del manuscrito y único propietario de los derechos de autor. 


El impresor es el fabricante del libro, se preocupa por la calidad de impresión, la fuente o la encuadernación.


El vendedor es quien se encarga del negocio de distribuir los libros, es el mediador entre el autor y el lector. Puede ser una librería, librero o una persona independiente.


El editor es quién se encarga de toda la empresa editorial, recibe el manuscrito por parte del autor, aporta el capital que se requiere para la impresión y fabricación del libro y contrata los servicios de dibujantes, traductores, exportadores, entre otros aspectos que debe tomar en cuenta para llevar a cabo su tarea.

Fuente: Datus Smith Jr, "Guía para la publicación de libros", Universidad de Guadalajara, México, 1991

*Ilustraciones por Andrea Tamayo

domingo, 16 de febrero de 2014

Señor Editor


Los libros son básicos para la formación educativa de cualquier país, sin embargo, no muchas veces se conoce lo que implica imprimir un libro. Fernando Esteves Fros y Jorge Vanzulli, en su texto Administración de una empresa de cultura, aportan ciertos lineamientos que son esenciales para la construcción y desarrollo de cualquier entidad que se dedique a la creación e impresión editorial.

En primera instancia la imaginación y creatividad son inherentes a esta profesión. Igualmente se requiere una capacidad de organizar que logre hacer viable a una empresa. Es decir, la administración gestiona a la organización.

Se debe conocer también la demanda actual de la sociedad, las necesidades de la población que se deben cubrir. De la misma forma, analizar éstas para definir una futura demanda, lo que la sociedad necesitará en un futuro.

Existen algunos conceptos generales que responden a la administración editorial. A continuación se definirán y explicarán con el objetivo de comprender el funcionamiento de este tipo de empresas.

Una editorial es un conjunto de personas organizadas que buscan un fin en común, en este caso, la administración de la empresa que edita e imprime los libros y cualquier publicación. Éstas pueden ser de dos tipos, con o sin fines de lucro.

Aquellas que son con fines de lucro abundan en el país y en cualquiera dentro del capitalismo actual. Éstas se deben concentrar en aspectos mercadotécnicos como la oferta; ¿con qué productos dará mayor satisfacción?, la demanda; ¿qué necesidades pretende satisfaces?, y finalmente la habilidad distintiva; la ventaja competitiva que lo diferencia de las demás.

Las editoriales sin fines de lucro son las universitarias o las estatales. De la misma forma se deben preocupar por la oferta y la demanda, pero su propósito es diferente a obtener ingresos, lo que buscan es difundir la información, transmitir conocimientos y educar al país.

El objetivo de la empresa editorial es, como cualquier otra, mantener su rentabilidad. Cuenta con dos tipos de roles: la dirección; con funciones primarias: la producción y comercialización, y la ejecución; con funciones auxiliares: la administración.

Una editorial busca, además de mantenerse como empresa, la configuración de un catálogo con características específicas y la promoción y distribución de los títulos que la conforman. Esta línea de objetivos se ve reflejada en la misión de la compañía.

Una herramienta básica para las empresas editoriales es el organigrama. Éste es una división de tareas con la jerarquización de cada persona con cada uno de sus roles.

Un organigrama básico se conforma por una dirección general que controla las distintas unidades funcionales básicas, los departamentos y las distintas actividades editoriales específicas. La producción, la comercialización y la administración forman parte de las unidades básicas.

De la primera se subdivide el departamento editorial que se conforma por edición, corrección de estilo, departamento de arte, producción industrial y derechos de autor y subsidiarios. 

De la segunda se desarrolla el departamento comercial el cual se divide en departamento de ventas, estudios de mercado, promoción y marketing, prensa, almacenaje y distribución y exportaciones.

Finalmente, de la tercera depende el departamento administrativo financiero que se divide en compras, finanzas, contabilidad, recursos humanos y servicios generales.

Fuente: Sagastizábal, Leandro de y Fernando Esteves Fros (comps.), 2002, “2 Administración de una empresa de cultura”, en El mundo de la edición de libros, Buenos Aires, Paidós/Diagonales