Las empresas
editoriales requieren de ciertos elementos para que su objetivo se cumpla:
traspasar las ideas de un autor a un libro para que los lectores las conozcan.
Para que esto se logre hay procesos que se deben realizar y roles que cumplir.
Uno de éstos, quizá el más complejo pero a la vez el más importante, es el
editor.
Datus Smith Jr.
explica en el capítulo “Desarrollo editorial: de la idea al libro” en su texto Guía para la publicación de libros, que
el editor es un promotor cultural pero al mismo tiempo un hombre de negocios.
Esto implica
ciertos lineamientos que es de relevancia considerar: un editor participa en la
labor de cualquier empresa editorial de desarrollar la cultura y educación de
cualquier sociedad a través de los libros. Pero, de la misma manera, es el
encargado de una empresa; como ya se menciono, cuyo objetivo finalmente es
lucrar.
Hay excepciones
de empresas editoriales en donde el propósito no es el adquirir ganancias, un
ejemplo de esto son las que pertenecen a instituciones gubernamentales o a
universidades. Pero finalmente un editor debe tomar en cuenta todos los
conceptos que cualquier otro empresario debe considerar: oferta, demanda,
necesidades y clientes.
El departamento
editorial es el responsable del éxito o fracaso de su empresa. Depende del
editor el hecho de que un libro se publique o no. Para esto se debe considerar
la temática de los libros; es decir, que coincida con la línea de la editorial,
y se debe tomar en cuenta las condiciones del texto según cada empresa.
“El editor que
desea dar un buen servicio al público y a la vez aportar ganancias a su empresa
sale en busca de manuscritos”[1]
Para que un libro
se publique debe pasar por distintos filtros, no necesariamente de calidad. Al
final de estos procesos quedan únicamente un tercio de los libros que
comenzaron el proceso. Posteriormente se realiza una primera lectura en donde
un miembro del consejo editorial lee rápidamente los conceptos generales del
texto.
Otro elemento
participa en este proceso: el consultor. Éste es un especialista en cierta
materia que es tocada por la temática del manuscrito. De la misma forma se
deben comparar las características de otros textos.
Todo esto se hace
con la finalidad de que se publiquen únicamente los libros cuyo éxito está; en
la medida de lo posible, más asegurado. Por la limitada cantidad de presupuesto
que se tiene en una empresa editorial sólo se pueden publicar cierta cantidad
de libros al año.
De forma
puntualizada se presentan los distintos elementos que un editor debe considerar
antes de publicar o no un libro:
1.-Conocimiento
personal de los libros, la educación y la cultura, en forma global y local
2.-Editores
especializados en la empresa y en la temática del libro
3.-Consultores
4.-Departamentos
de producción y ventas
5.-Departamentos
de finanzas
6.-Estudios de mercadotecnia
Cuando un editor
ya tiene prestigio los autores se acercan a él para que publique sus libros.
Esto generalmente sucede cuando ciertos libros ya publicados ganan premios
literarios por lo que sus editores son reconocidos y solicitados.
Incluso se puede
llegar a dar el caso de que los manuscritos se hagan por encargo. Es decir, un
editor le pide a ciertos autores que realicen un escrito sobre un tema en
particular. El objetivo es publicar libros con una misma línea en cuanto a su
contenido.
Hay distintos
tipos de libros en cuanto a su publicación, existen las series; los libros de
tema general y no uno en específico, los libros de texto y lecturas
suplementarias; utilizados en la escuela y en cualquier sector educativo, y los
libros de consulta; enciclopedias y diccionarios.
Fuente: Datus Smith Jr, "Guía para la publicación de
libros", Universidad de Guadalajara, México, 1991
[1] Smith Jr, Datus, "Guía para la publicación de libros", Universidad de Guadalajara, México, 1991, p. 56
No hay comentarios:
Publicar un comentario