lunes, 19 de mayo de 2014

El ebook y su historia


En las entradas previamente publicadas se ha hablado ampliamente sobre la importancia que tiene el libro dentro de una sociedad, la forma en como se produce y finalmente como se vende este preciado objeto que ha modificado la historia de la humanidad desde la invención de la imprenta con Gutemberg. ¿Pero qué sucede hoy en día con la transición cada vez más notoria entre el libro impreso y el libro digital?

Marie Lebert, la autora del texto Una corta historia del ebook, es investigadora y periodista francesa, explica de manera breve la forma en que el ebook se ha vuelto un elemento de gran importancia en las sociedades de la actualidad.

A partir del desarrollo de las tecnologías, el internet y las telecomunicaciones, distintos hábitos de la vida diaria se han ido modificando con el paso ya no de los años sino de los meses. La transición es tan rápida que hace algunos años pocos conocían las maravillas del internet y hoy en día éste es un derecho humano según la UNESCO.

El libro no se queda fuera de este nuevo orden mundial ya que con la aparición de los dispositivos móviles, la lectura comenzó a dispersarse en las prácticas cotidianas de las personas.

Con esta nueva inclusión tecnológica es inevitable hacerse la siguiente pregunta, ¿el libro digital reemplazará completamente al libro físico?, ¿en las librerías, en vez de comprar libros después de hojearlos, los conseguiremos de manera digital a través de páginas como Amazon?, ¿en las bibliotecas se consultarán computadoras en vez de libros y enciclopedias?

Por muy normal que se lea lo anterior en nuestros días, es importante mencionar que hace algunos años no era común que las tecnologías estuvieran tan dispuestas a la vida diaria. Es importante no dejar atrás esta capacidad de sorprendernos y es que es necesario reconocer que el avance tecnológico nos ha vuelto algo incrédulos.

El libro digital nace con el Proyecto Gutenberg, creado en julio de 1971 por Michael Hart para distribuir de manera gratuita las obras del dominio público por vía electrónica. Desde aproximadamente 1990 se han hecho digitales gran cantidad de contenidos que ahora están expuestos en la red para quien quiera consultarlos.

Amazon, una página de internet que se encarga de vender productos y entregarlos al hogar de manera mundial,  ha sido también  el trampolín de toda la mecánica del libro digital.

Jeff Bezos creó Amazon en 1995,  la cual es actualmente la tienda online más grande con ganancias de millones al minuto. Se encuentra en siete países y es ya una referencia mundial para el comercio online.

Debido al auge del libro digital han surgido gran cantidad de plataformas especializadas en la lectura como el Rocket ebook, SoftBook Reader, el Millenium ebook, el Gemstar ebook, Psion, el Cybook, Sony Reader, eBook Man, Palm Pilot y los Smartphones.

De manera de conclusión, el libro digital no reemplazará al libro impreso, en mí opinión, ya que cada una conlleva distintas características que son diferentes y que no pertencen al mismo imaginario. Para las nuevas generaciones tal vez no haya ningún significado en un libro físico, pero lo tendrá entonces el digital. Sin embargo, el amor al papel es más grande de lo que se cree por lo que el libro impreso prevalecerá como lo ha hecho el periódico, la radio y el cine.



Bibliografía:
Marie Lebert: “Introducción”, “Amazon” y “Podemos leer en varios aparatos electrónicos”, en: Una corta historia del ebook, Universidad de Toronto, 2009. 



Promocionar un libro


Como ya vimos en la entrada anterior, la venta del es uno de los elementos básicos dentro del proceso editorial ya que a través de él se obtienen las ganancias para continuar la labor de cualquier empresa. Para que ésta se cumpla es necesario, como ya mencionamos, vender el libro, pero, ¿cómo se logra esto?, ¿la forma en que se vende un libro es la misma en que se venden otros objetos del mercado?

La respuesta es sí y no. Cualquier producto que se venda es necesario promocionarlo a través de distintas formas: la publicidad, la distribución, la colocación, entre otros aspectos. Datus C. Smith se concentra, en este capitulo, en la promoción de éste.

 “Promoción incluye todos los métodos empleados por una editorial para dar a conocer un libro y hacer que la gente desee comprarlo. La promoción editorial es el campo mediante  la imaginación y la agilidad mental atrae rápidamente los ingresos.”

En ocasiones el mismo autor brinda el renombre necesario para que el libro se publicite por si solo. Pero la mayoría de las ocasiones los anuncios y las campañas publicitarias son las que hacen que un libro se venda.

Una campaña editorial se basa en las probabilidades de venta de una obra, es decir, se realiza promoción a los libros que se especula se venderán. Podemos ver este tipo de situaciones en Sanborns y otros puntos de venta en donde se publicitan libros con temáticas similares que se conocen tienen éxito.

A continuación se puntualizan cinco formas de promocionar un libro según el texto de Datus C. Smith:

·      El forro o camisa, donde la misma portada ya funciona como una fuerte estrategia publicitaria de la obra. Es una manera de atrapar visualmente al lector. Si la portada no es atractiva entonces el posible lector no se detendrá a darle un vistazo ni mucho menos a levantarlo del estante.

·      Los ejemplares de reseña son un número de obras destinadas a su difusión en diarios, revistas y programas radiofónicos, para que éstos sean cubiertos a través de los medios y su difusión y acercamiento con las audiencias sea mayor

·      Copias para presentación se utilizan para pequeñas ponencias relacionadas a la exposición de la obra. Se vuelve, entonces, una tertulia entre el autor y otras personas que hayan participado en la creación del libro, sus familiares, amigos y demás personas a quienes les interesa el tema

·      Los anuncios del editor. Estos son materiales elaborados por el editor con la intención de concentrar los datos de producción básicos de la obra.

·      Visitas del representante de ventas, es una forma directa de venta con la que las editoriales consiguen a sus clientes. 


Es necesario contratar espacios publicitarios que concuerden con la imagen y línea editorial de la empresa. Normalmente, las grandes editoriales tienen un departamento de publicidad que contrata directamente sus anuncios y que se encargan de la realización de las promociones.

La forma más barata, eficiente, utilizada y tradicional de promocionar  los libros, son las exposiciones literarias. La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, la Feria del Libro y la Rosa o la magna Feria Internacional del Libro de Guadalajara en México son únicamente ejemplos de los eventos tan grandes que se organizan para la promoción y distribución editorial.


Bibliografía:
Datus C. Smith: “9. Promoción: hacer que la gente desee comprar el libro”, en: Guía para la publicación e libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991. 


Vender libros




Datus C. Smith finalmente toca el tema de uno de los elementos dentro del proceso editorial más importantes, sin decir que el que resume finalmente todo el trabajo: la venta del libro.  El departamento de ventas es el encargado de realizar esta tarea tan compleja pero que a la vez da los resultados, ya sean buenos o malos, de todo lo hecho anteriormente.

El departamento de ventas realiza una de las actividades claves para que la editorial pueda obtener ganancias y de esta manera seguir con su labor de publicación de libros. Para vender los libros se puntualizan cinco maneras diferentes para que la tarea se logre de manera eficaz.

La primera se refiere a los clientes individuales en donde una persona común y corriente busca un libro de manera directa a través de las distintas librerías que existen. También pueden adquirirlos por correo, aunque en México no es muy común, a través de sistemas de distribución masiva o suscripciones.

También existen los representantes directos de la editorial que acuden a distintos lugares a ofrecer sus libros. Su papel es fundamental para las editoriales ya que no sólo se encargan de la promoción de las obras, sino de vender, presencialmente, algunos libros y paquetes a los diversos niños, profesores y personas que pudieran estar interesados.

Otra forma de vender los libros es por menudeo y por mayoreo. La venta por menudeo consta de  individuos interesados en adquirir un alto número de obras, pero de diferentes autores y temáticas. Aquí es donde entran las grandes empresas intermediaras que consiguen miles de libros para después revenderlos al público general. Los mayoristas son los intermediarios entre las editoriales y los vendedores al menudeo.

Existen diferencias en cuanto a las formas de venta de los libros dentro de cada país. Éstas son de carácter económico, social, lingüístico e incluso político. La traducción de los libros es un aspecto de importancia ya que los libros no se traducen a todas las lenguas, ¿a cuáles sí y a cuáles no?

También la censura es un aspecto que se ve alterado por el contexto social y político de cada país y que las empresas editoriales deben comprender para no ser vulnerables a demandas o a problemas legales posteriores.

Todos estos elementos anteriormente mencionados son los que no permiten que todos los libros se comercialicen de manera global como lo pretende el sistema capitalista en donde estamos inmersos actualmente.

El negocio de la exportación de libros se ve alterado por los permisos de importación, el costo de envío, la aplicación de seguros y el costo por venta al extranjero son algunas de las tantas complejidades de vender un libro en el extranjero. Todos estos elementos lo hacen un negocio complejo pero que al mismo tiempo deja grandes ganancias.

Existen, por lo tanto, tres pasos dentro del proceso de la venta del libro. En primer lugar está la promoción de la obra. Es en este momento en el que se considera al libro como un objeto mercantil al cual hay que publicitar a través de las distintas técnicas y procesos de distribución que están estudiados dentro de la publicidad y la comunicación visual.

En segundo lugar la obtención de pedidos donde a partir de estos se distribuye a distintos lugares para su eficaz venta. Pueden ser también ferias del libro y otros lugares para su promoción.

Por último, la preparación y entrega de los pedidos, la cual corresponde a los tratados y contratos de la editorial con las empresas encargadas de la paquetería y transporte de productos que está vinculado con los procesos legales de su distribución. La devolución es un aspecto que modifica también los procesos de venta de los libros, principalmente para menudeos y mayoritarios que no alcanzan a vender sus compras.





Bibliografía:
Datus C. Smith: “8. La venta de libros”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991 

La tipografía


Retomando nuevamente el texto de Roberto Zavala Ruiz se explica en el siguiente capítulo que dentro de cada libro también existe una morfología. ¿A qué nos referimos con esto?, a que dentro de cada página existen ciertos elementos que son necesarios explicar.

Un elemento imprescindible en la morfología interna del libro es la caja, la cual es el espacio que ocupa la página tipográfica y donde se ubican los párrafos en el total de una cuartilla. También se le puede denominar mancha ya que alrededor debe predominar la ausencia del color y el contraste de ambos da la sensación de una mancha.

Roberto Zavala Ruiz menciona que los textos suelen ocupar aproximadamente el 75 o 80 por ciento del ancho total de la páginas. En las líneas superiores e inferiores se aplican de manera automática los márgenes de 22 mm por lado.

Por lo tanto, son cuatro los márgenes dentro de un libro. El superior o también conocido como cabeza, el inferior o  denominado falda, el exterior o de corte, y el interior o de lomo. La caja incluye, además del espacio ocupado por los párrafos del cuerpo, a las faldas y cornisas de la página.

En México se le llama colgado o descolgado al espacio que se deja en los principios del capítulo y divisiones mayores de un libro, entre el límite superior de la caja y la cabeza del apartado. Estos elementos blancos también conllevan una relevancia dentro de la misma obra ya que le otorgan diseño y estética.

La sangría, que es el espacio que se deja entre la primera línea de los párrafos de la composición para iniciar un párrafo, es otro elemento importante. La sangría sirve para que el lector encuentre fácilmente el inicio de una idea, para que la vista no se agote y la lectura sea sencilla y rápida.

El espaciado entre palabras y la interlínea constituyen más elementos a considerar en los blancos de un libro.  Éstas representan la división entre las líneas de escritura de los diferentes párrafos y las mismas palabras. Y como el resto de blancos, también se modifican por dimensiones que se acrecientan.

Los blancos sirven para hacer más fácil la tarea tanto del escritor como del lector. Los espacios en blanco dan la percepción de que existe luz lo cual abre el ojo y permite que la lectura sea más sencilla, más clara y menos cansada.

Las rayas o filetes son las líneas divisorias entre una gráfica o imagen y el resto del texto. Estos dividen los diferentes elementos dentro de una página para que ésta sea más cómoda para el lector.

Evidentemente depende de cada editorial la forma en que se organizan los distintos elementos que hemos mencionado anteriormente. La morfología interna del libro depende también, en gran medida, del diseñador editorial. Es él quien, en conjunto con la editorial, decide de qué forma estructurar el contenido del libro.

Sin embargo, existen tres formas distintas, a las cuales generalmente las editoriales se apegan, para organizar el texto de un libro, el normal, el francés y el moderno. A continuación explicare de forma breve cada una.

El normal es que el se utiliza en la escritura común. Consiste en un bloque de líneas donde sólo la primera lleva sangría. Ésta se utiliza en casos formales en donde la lectura no debe ser rápida pero sí comprensible.

En el estilo o modo francés se sangran todas las líneas menos la primera. Éste es un modelo que se utiliza comúnmente para las bibliografías. Enfatiza la diferencia entre un concepto y otro, elemento que funciona para captar la atención del lector y para que la comprensión sea más rápida y sencilla.

Finalmente y por último, la forma o estilo moderno es un modelo de párrafos sin sangría. Este se utiliza para documentos poco formales donde no es necesaria la atención del lector o más bien se pierde después de las primeras líneas.


Bibliografía:

Roberto Zavala Ruíz: “Familias y caracteres tipográficos”, en: El libro y sus orillas, UNAM, México, 2003.