lunes, 19 de mayo de 2014

Diseño y publicación de libros


El diseño de un libro es lo que hace que finalmente éste se encuentre como un objeto. Después de haber analizado la conformación del libro como manuscrito, creación de las ideas del autor, los distintos elementos que conforman una editorial que posteriormente lo publicará, y los procesos que se llevan a cabo para que éste se publique, es necesario explicar qué es lo que lo hace finalmente un libro: el diseño.

Datus C. Smith explica la importancia del diseño editorial para darle identidad al libro. Dentro del proceso editorial se encuentra un elemento imprescindible dentro de las industrias editoriales: el diseñador editorial. Él es el encargado de brindar de atractivo al manuscrito.

El diseñador se encarga de la formación física del libro como lo son las medidas de página, el tipo y tamaño de letra, la medida de los márgenes, el espacio entre líneas, la colocación de títulos e intertítulos, la inserción de tablas, las gráficas e imágenes, la clase de encuadernación, el tipo de papel, el material de cubierta y también la presencia de una solapa informativa.

Sin embargo, el diseñador se encuentre entre dos personajes, aquél creativo que se vale de sus ideas para conformarlas en un objeto que atraiga al comprador a través de colores, imaginación, estética y su creatividad. Pero también aquél que pertenece a una industria cuyo primer propósito es la venta pero al mismo tiempo la eficacia de sus productos, los cuales de distribuyen de manera masiva.

Por lo tanto, es necesario recalcar que el diseñador actúa con base en los decretos de cada uno de los departamentos de la industria editorial, es decir, tanto del financiero, como del comercial, y, evidentemente, del editorial. 

El aspecto financiero, está marcado por la cantidad de dinero que se gastará en la publicación de una obra, los materiales que se utilizan y el tiraje de la misma. De esta manera, el gasto total de una obra dependerá de los siguientes factores de selección:

-Tamaño del libro: esto se determina a partir sus dimensiones, por la cantidad de letras y párrafos incluidos, así como por la inclusión de imágenes y tablas.

Sin embargo, la letra posee sus especificidades, es decir su tipografía. Generalmente, las obras son producidas a través de modelos tipográficos ya establecidos, asimilados por la vista humana. Tipos como Times, Arial o Helvética, son los más usados.

Hoy en día, como antiguamente también se hacía, el diseñador calcula el número de páginas que la propia obra tendrá, a partir del recuento de número de letras por página1. Así, a partir del conteo preciso de palabras por cuartilla, desde la primera página ya se puede conocer el total de hojas que compondrán la obra.

Dentro de las portadas y títulos especiales, los diseñadores construyen tipografías únicas que implican un gasto de trabajos y el uso de recursos especiales. Los forros son el soporte principal  para que el diseñador logre expresar su creatividad. Estos son espacios que requieren de las habilidades artísticas de este sujeto para poder vivir, para poder ser.

Otra tarea importante del diseñador editorial es que debe resumir la esencia del libro en el diseño de la portada para que el lector, después de publicado el libro, logre comprender la idea de que el diseño y el contenido del libro son una misma cosa.

Hay distintos elementos que influyen en el costo que finalmente culmina en la producción editorial: el tipo de papel, el tipo de impresión y el tipo de encuadernación. Cada uno es un elemento que requiere explicación.

Para el de tipo papel se debe considerar un papel refinado, como el couché o tipo mate, de mayor gramaje y con una alta densidad,  sin embargo estos siempre serán más caros; al igual que le darán un peso superior a la obra. Por otro lado, un papel bond tradicional, ahuesado y ligero, como el que la mayoría de libros utiliza, será mucho más barato. 

Para el tipo de impresión los libros pueden ser impresos ya sea por la técnica letterpress o por la fotooffset. Impresiones en masa, que no implican gran detalle, ni tampoco el uso de más de una tinta. En el caso de las impresiones offset, son técnicas caras, que hacen uso de linotipos mandados a hacer artísticamente y que representan un gasto de tinta superior al de las impresiones letterpress y las fotooffset.

Finalmente, la encuadernación es el último de los aspectos primordiales a considerar para la publicación de una obra. La variación de gastos corresponde a la decisión de qué tipo de cubierta elegir: de pasta dura, blanca o ambas. Obviamente, entre más dura sea la cubierta, mayor será su precio.

De manera de conclusión, el diseñador gráfico debe pertenecer a los dos mundos, el creativo y el industrial. Esta conexión debe culminar en el diseño del libro como objeto y que éste se relacione completamente con el contenido de la obra literaria.

Bibliografía:

Datus C. Smith: “6. Diseño del libro”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario